
En el puente de mayo de 2009 nos pusimos manos a la obra y decidimos construir la estructura metálica que soportara la cubierta. Semanas antes habíamos calculado las medidas exactas de las columnas y vigas que necesitábamos teniendo en cuenta la pendiente del suelo, de la cubierta, etc. Todos los perfiles metálicos fueron encargados a un almacén de hierro de Cuenca (Suministros Industriales Librado) que los cortaban a las medidas necesarias y los transportaban al sitio que necesitásemos.
Empezamos por la mañana temprano, limpiando las placas que anteriormente habíamos instalado cuando construimos los cimientos. Después empezamos soldando las columnas, que aunque siendo bastante pesadas eran manejables entre las tres personas que hicimos el trabajo. Una vez soladas al suelo las columnas venia el paso más complicado: subir las vigas portadoras a lo alto de las columnas para posteriormente soldar. Aunque eran mas pesadas que las columnas pudimos colocarlas sin mucha dificultad (pero con mucho de nuestro esfuerzo) apoyando las vigas en andamios. A mediodía quedaba solo el trabajo más fácil, soldar las correas que eran más fáciles de manejar. Por la tarde ya estaba todo totalmente soldado y las correas cortadas a su medida. En las próximas semanas tendríamos que hacer dos tareas más: pintar la estructura para protegerla del agua y subir la parte este del muro perimetral para apoyar también en el las correas de la estructura.
Por fin: “EL CENADOR EMPEZABA A TOMAR FORMA”
Empezamos por la mañana temprano, limpiando las placas que anteriormente habíamos instalado cuando construimos los cimientos. Después empezamos soldando las columnas, que aunque siendo bastante pesadas eran manejables entre las tres personas que hicimos el trabajo. Una vez soladas al suelo las columnas venia el paso más complicado: subir las vigas portadoras a lo alto de las columnas para posteriormente soldar. Aunque eran mas pesadas que las columnas pudimos colocarlas sin mucha dificultad (pero con mucho de nuestro esfuerzo) apoyando las vigas en andamios. A mediodía quedaba solo el trabajo más fácil, soldar las correas que eran más fáciles de manejar. Por la tarde ya estaba todo totalmente soldado y las correas cortadas a su medida. En las próximas semanas tendríamos que hacer dos tareas más: pintar la estructura para protegerla del agua y subir la parte este del muro perimetral para apoyar también en el las correas de la estructura.
Por fin: “EL CENADOR EMPEZABA A TOMAR FORMA”